Si llevas un tiempo mirando fotos de pelo rojo y pensando "algún día", este otoño es buen momento. El Cherry Mocha es el más atrevido de los tres colores de la temporada, pero es un rojo que se lleva bien en el día a día.
Cómo es el color
Tiene una base oscura tipo mocha, casi chocolate, y encima reflejos cereza y burdeos. Por eso cambia tanto con la luz. En la calle se ve claramente rojo y en la oficina parece un castaño con un brillo rojizo. A mucha gente le gusta justo por eso: se nota el cambio, pero no es un rojo chillón.
A quién le sienta bien
Queda especialmente bien sobre castaños medios y oscuros, porque no hace falta aclarar casi nada y el pelo sufre menos. En castaños claros sale un rojo más vivo. Si tienes canas también se puede hacer: trabajamos con Koleston Perfect, que las cubre bien.
En cuanto a piel, favorece mucho a pieles claras de subtono frío o neutro y a ojos oscuros. Con pieles cálidas también funciona, solo cambiamos un poco la mezcla para que tire más a mocha que a cereza.
Lo que conviene saber antes
El rojo es de los colores que antes pierden intensidad. No es para asustarse, pero sí para cambiar un par de costumbres:
Lava el pelo con agua tibia, o fría si te atreves. El agua muy caliente arrastra el color.
Intenta espaciar los lavados y usa champú para pelo teñido.
Protégelo del calor de la plancha y del sol directo.
Aun así, con las semanas el rojo baja un poco. Un matiz en el salón lo deja otra vez como recién hecho.
Si te animas, pide cita en HBU y buscamos tu versión del Cherry Mocha.



