Hay clientas que se sientan en el sillón y dicen "no quiero ser rubia, pero estoy cansada de mi castaño". Para ellas, este otoño, la respuesta casi siempre es el Biscoff Bronde. Es uno de los tres colores que más estamos haciendo esta temporada y el más fácil de llevar.
Qué es exactamente
Bronde viene de brown y blonde. Castaño y rubio en la misma melena. Lo de Biscoff es por el color de las galletas: un tostado cálido, entre caramelo y beige.
La raíz se queda más oscura, cerca de tu color natural, y la luz aparece en los largos y alrededor de la cara. Visto de lejos parece que el sol te ha aclarado el pelo, y de cerca se ven varios tonos mezclados.
A quién le queda bien
Donde mejor funciona es en castaños claros y medios. También en rubias oscuras que quieren calentar el tono y olvidarse de retocar la raíz cada mes. Como mezcla tonos cálidos con beige, que es más neutro, sienta bien a la mayoría de pieles. Lo que sí ajustamos es la proporción: con piel muy clara solemos meter más beige, y con piel más morena, más caramelo.
Si tu pelo está muy oscuro o viene de tintes negros, se puede hacer igual, pero seguramente necesites más de una sesión para llegar al tono sin maltratar el pelo. Prefiero decírtelo antes que forzarlo.
Cómo lo hacemos
Primero miramos tu pelo con calma: base, estado de la fibra y si hay color antiguo. Después aclaramos de forma suave, solo donde queremos luz. Y al final matizamos con color Wella para conseguir ese caramelo con brillo en lugar de un rubio amarillento.
Para que dure
El bronde es agradecido, pero el matiz cálido se va apagando con los lavados. En casa usa un champú para pelo teñido, que no sea agresivo, y protector térmico si usas plancha o secador a diario. Cuando notes que el caramelo tira a amarillo o se ve apagado, pásate a refrescar el matiz. Es rápido y el color vuelve a verse como el primer día.
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